Domingo, 02 Diciembre 2018 18:56

Cuando la fotografía inmortaliza

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Mesa de trabajo 1blog min

Tal vez aún no tengamos el secreto para adelantar o regresar el tiempo, pero algo está claro: ¡sabemos cómo inmortalizarlo! En cuestión de segundos y con un simple movimiento de dedos, cualquier instante puede capturarse y guardarse para la posteridad. Ese truco se llama fotografía y el resultado es absolutamente mágico: una imagen congelada para siempre.

Este juego fantástico entre tiempo y luz es el resultado de varios descubrimientos que fueron perfilando una técnica mundialmente utilizada y de alto impacto visual y emocional para los seres humanos. Desde la cámara oscura y la proyección estenopeica, pasando por el heliograbado y el colodión; hasta llegar al lanzamiento de la cámara Kodak en 1888; la aparición de la instantánea de Polaroid, en 1948; y el auge de las imágenes digitales a partir de 1990.

Siglos de historia y evolución hacen de la fotografía un arte que goza de belleza y contundencia al momento de transmitir un mensaje. Desde los primeros años del oficio fotográfico, la imagen es un recurso decisivo para registrar las particularidades de una época y la esencia de una generación. Como si fuera poco, la popularidad que durante las últimas décadas ha ganado, la convierten en un ingrediente esencial para los departamentos de mercadeo y publicidad de no pocas industrias y para el fortalecimiento de otros campos profesionales. 

Con respecto a los escenarios digitales, la fotografía es hoy un infaltable en el éxito de las estrategias de marketing de contenidos, por el efecto emocional y psicológico que produce en los usuarios. No es un secreto que las fotos representan un altísimo porcentaje de lo que circula actualmente en las plataformas sociales. Solo en Facebook, unas 257.000 fotografías son publicadas cada minuto. Identificar dicha tendencia es el insumo inicial para convertir este tipo de imágenes en piezas fundamentales de la producción de contenidos y emplear su potencial para generar interacción, recordación y conversión. 

Como cualquier herramienta de uso masivo, además de beneficios, la fotografía plantea también una serie de retos, especialmente si sus propósitos son comerciales. Una imagen puede garantizar el éxito de una estrategia o provocar su fracaso inmediato. Es por eso que su producción debe ser planeada y coordinada, articulándose tanto a la identidad de la marca como al perfil de sus consumidores. En síntesis, el mejor criterio para definir si una foto debe ser o no publicada es preguntarse si aquello que retrata merece ser compartido, comentado y, sobre todo, inmortalizado. Recuerda: las redes tienen memoria y las fotografías son sus principales aliadas. 

En su condición de arte, la fotografía es un terreno de exploración infinita y, por ende, un juego constante para la creatividad y la imaginación. Si hay algo más emocionante que obturar y capturar una escena, es la certeza de que siempre habrá una imagen nueva, un encuadre renovado y una historia por contar. Ese instante quizá efímero, que se volverá eterno una vez atraviese el lente. 

 

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