Llegó el momento de celebrar #LaMagiaDeLaDemocracia

¡Juntos podemos contar una nueva historia en las urnas! La democracia es una fiesta que nos invita a celebrar el derecho de elegir, a honrar la responsabilidad de construir y el anhelo de transformar juntos a Colombia.

En esta época electoral abundan las dudas y en Duende no hemos sido ajenos a ellas. Nos hemos hecho preguntas sobre el significado real de VOTAR, ¿acaso es únicamente marcar un tarjetón?, ¿tal vez es solo ejercer un derecho?, ¿siempre es necesario hablar de ganadores y perdedores?

Después de pensarlo y dialogar llegamos a una conclusión: ¡NO! No es solo una X, es la posibilidad de escribir una nueva historia (sí, de esas que tanto nos gusta contar), es depositar nuestra esperanza y confiar en las oportunidades, es entender que no se trata de ganadores y perdedores, se trata de TODOS.

Votar es ser conscientes de los intereses que nos convocan, de aquellos problemas a los que queremos dar solución, de ese compromiso que todos tenemos con la construcción de un país justo y equitativo. 

Una historia que nos impulsa a celebrar el voto 

Desde la constitución de 1821 hasta la de 1843, las únicas personas que podían votar en Colombia eran los hombres mayores de edad que estuvieran casados y, además, tuvieran propiedades a su nombre. Luego, con la constitución de 1853, se amplió la posibilidad de votar para todos los hombres mayores de edad y que estuvieran casados. 

Pero en la constitución de 1886, después de 33 años, se volvió a reducir el porcentaje de hombres que podían votar. Ahora, los requisitos incluían que los sufragantes pudieran leer y escribir, tener ingresos anuales superiores a los $500 o propiedades avaluadas en más de $1500. No fue hasta 1910 que de nuevo todos los hombres pudieron votar.

¿Y las mujeres? Te sorprenderá saber que el voto femenino se aprobó el 25 de agosto de 1954. Luego, en 1957, pudieron participar por primera vez en las votaciones del plebiscito sobre el Frente Nacional. Es decir, ¡solo hace 65 años! En total votaron 4 397 090 personas, de las cuales 1 835 255 fueron mujeres, 41 % del total.  

Hacer parte de las decisiones del país no fue fácil para ellas, pero desde la década de 1930 se organizaron y se unieron para reclamar sus derechos y ocupar su lugar en la ciudadanía. Tuvieron que pasar varios años para lograr su inclusión en las elecciones y luego para poder ocupar cargos públicos.

Después de tanto tiempo de esfuerzos y de participaciones vetadas… ¡celebremos hoy la democracia y hagamos que valga la pena este momento de la Historia!

Juntos podemos combatir el abstencionismo

En Colombia el abstencionismo ha llegado a niveles tan altos que, de acuerdo con la publicación «Mapeando la abstención electoral de Colombia en el siglo XXI» del Instituto Geográfico Agustín Codazzi, en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del 2010 ascendió a 56.1 %, la abstención más alta de los últimos años para elegir presidente. Pero eso no es todo, la Registraduría también comparte que en el plebiscito para refrendar los Acuerdos de Paz con las FARC en el 2016 hubo un abstencionismo del 62.59 %, el más alto de los últimos 22 años.

Según la Registraduría Nacional, este 2022 están habilitadas para votar 38 819 901 personas. Si traemos el porcentaje de abstencionismo de 2016 al 2022, encontraremos que 24 301 258 no votaron. Aproximadamente, una cantidad similar al número total de habitantes de los departamentos de Cundinamarca, Atlántico, Antioquia y Valle del Cauca.

Aun así, este año tenemos la oportunidad de cambiar esta situación y de acudir a las urnas masivamente. ¡Juntos podemos impulsar la transformación de nuestro país!

Votos que nos han permitido escribir nuevas historias

Las votaciones han sido cruciales alrededor del mundo para independizar naciones, aprobar leyes o refrendar acuerdos. Así, este derecho se ha convertido en sinónimo de movilización ciudadana, en la manifestación de un deseo de cambio y en un acto individual con importantes repercusiones colectivas.

El portal La Vanguardia ha compartido información sobre algunas votaciones en el mundo que han significado un gran cambio para los ciudadanos. Por ejemplo, cuando Montenegro, ubicado en el suroeste de Europa, decidió separarse de Serbia en el 2006, fueron sus ciudadanos quienes tuvieron la palabra final, con una participación del 86.49 % y un 55.4 % a favor de la independencia.

Si bien ambos países formaban la Unión Estatal de Serbia y Montenegro, siempre tuvieron culturas y políticas diferentes, por lo que su separación representó la autonomía y la soberanía para sus respectivas naciones, que ahora pueden enfocarse de lleno en sus propios territorios y sus necesidades. 
Por otro lado, fue gracias al poder del voto que los chilenos pudieron acabar con la dictadura de Augusto Pinochet. El 5 de octubre de 1988 se convocó un Plebiscito Nacional para decidir si el general Pinochet seguía al mando del país o no. Según información de la BBC, el 54.71 % de los chilenos eligió el “no”. Gracias al poder ciudadano, en 1990 se convocaron elecciones que representaron el regreso de la democracia al país.

Hagamos de la democracia una fiesta

Después de conocer el contexto de las votaciones y lo importante que es ejercer nuestro derecho, ¡retomemos la alegría de elegir a los candidatos! Que el día de las votaciones sea la excusa para salir con la familia, reencontrarnos con los amigos o conversar con los vecinos. 

Votar es proteger el cambio que queremos ver en el país y contribuir activamente para lograrlo. Es un esfuerzo conjunto que nos lleva a escribir la primera página de una historia que luego se convertirá en un relato a varias manos. Cuando deposites el tarjetón en la urna, recuerda que ese pequeño papel está cargado de esperanza y de la reivindicación de tu rol en la ciudadanía.

Es hora de dejar de ver el voto como una obligación y reconocer en él la esperanza de un mejor país, la convicción de que juntos podemos aportar para contar una mejor historia. Votar es más que marcar el tarjetón, es ejercer nuestro derecho a soñar con una Colombia más justa, alineada con nuestros anhelos por el futuro y con el bienestar de todas las personas. 

¡Este año tenemos la oportunidad de hacer Historia! Celebremos juntos #LaMagiaDeLaDemocracia.